| ¿EXISTE UN CINE INDÍGENA?
A lo largo de
la historia, el cine sobre las culturas indígenas ha sido
capitalizado por los antropólogos y los documentalistas y en
otros casos, muchos de los elementos de estas culturas eran
usados como un producto exótico.
Como dice Mayra
Álvarez Díaz, los últimos tiempos destacan un nuevo término, ante
un nuevo tipo de quehacer cinematográfico: el llamado cine
indígena.
Sin embargo, éste
es un término que conviene analizar con tranquilidad desde una
antropología visual, que últimamente aparece en diversos lugares
-revistas, páginas web, y parece servir más para designar un tipo
de cine como si fuera un producto reciente, un moderno modo de
hacer, dándole protagonismo o anticipación a los que hasta ahora
no han tenido ni voz ni voto, y que -no obstante- según afirma
Eric Wolf, han llevado el peso de la historia, pero cargado de
prejuicios y marginalidad.
Este nuevo
concepto da -es verdad- un gran espaldarazo a un ya viejo tipo de
cine bajo la presentación de otra cara más atractiva.
El cine indígena
rompe estereotipos, se expresa en la lengua vernácula y, en
ocasiones, usa la ficción en una forma subversiva.
A estas alturas,
el cine o vídeo indígena es más que una moda al alza. A juzgar por
la cantidad de festivales que prolifera en todo el mundo y por el
número de proyectos que surgen y la fuerza que cobran, estamos
ante un movimiento con una fuerza prácticamente imparable.
Como el punto de
vista indígena es el que la historia oficial se ha encargado de
ocultar casi siempre, este tipo de cine supone un enfoque fresco
en un arte que necesita una regeneración permanente.
Si el surgimiento
de jóvenes directores y productores de cine es fundamental para el
desarrollo de los pueblos indígenas, lo es todavía más la difusión
de sus productos, es decir, de las películas.
El cine indígena
presenta una visión indígena sobre los indígenas. ¿Cuántos
taxistas, periodistas, policías, abogados, narcotraficantes,
estudiantes, prostitutas o maestros indígenas hemos visto en el
cin? Parece que los indígenas sólo existen en el cine enmarcados
en la conquista o en la época colonial, pero no en el siglo XXI.
El cine indígena
puede, en fin, consolidar la difusión y ayudar a la normalización
cultural y lingüística e sus respectivos pueblos.
|